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La mejor forma de empezar |
La mejor forma de
empezar en la astronomía como afición no es con un gran telescopio.
Es preferible comenzar mirando el cielo nocturno sin más, aprendiendo a
reconocer
las constelaciones, las estrellas más brillantes, etc. Para esto
podemos ayudarnos
de un planisferio, una herramienta sencilla y útil.
Si lo deseas puedes descargarte el Planisferio
astronómico (PDF) de la agrupación, elaborado por Jorge A. Vázquez.
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¿Cómo se utiliza un
planisferio celeste? |
El Planisferio se
compone de dos partes: la inferior que incluye el dibujo de las
constelaciones y las fechas y la superior con las horas y una "ventana"
que permitirá ver parte de las constelaciones. La pieza superior se
debe poder girar sobre la de las constelaciones.
La idea
general es que la "ventana" nos permite ver justo aquellas
constelaciones que están visibles en nuestro cielo en una fecha y hora
determinadas. Por tanto podemos imaginar los límites de la ventana como
el horizonte. Para saber qué constelaciones serán visibles en una fecha
y hora concretas basta con girar la parte superior hasta que la flecha
de hora actual apunte a la fecha en que nos encontramos.
Conviene recordar
que la hora debe ser la llamada hora
solar. En la península la hora solar se
obtiene restando 2 horas al horario oficial en verano y 1 hora en
invierno.
Una vez que hagamos coincidir la hora
solar con la fecha aún queda un paso importante: la orientación del
planisferio. Para ello observamos que alrededor de la ventana indica
dónde debe quedar el horizonte norte, sur, este y oeste. Debemos rotar
el planisferio para que los horizontes de la ventana coincidan con los
reales. Si tenemos problemas para orientarnos podemos usar una brújula,
pero en seguida aprenderemos a orientarnos usando la estrella polar que
señala el norte. Para encontrarla y comenzar a orientarte puedes
visitar la excelente página de
Miguel Angel Serra Martín.
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¿Qué se puede ver...y qué
no? |
El planisferio es
válido para cualquier lugar situado a aproximadamente 40º de latitud
norte. No vale por tanto, si viajamos al hemisferio sur, y sí es válido
con pequeñas diferencias para toda la península.
Para facilitar su uso el planisferio sólo incluye las estrellas más
brillantes. Desde un sitio oscuro veremos muchísimas más y al principio
nos costará reconocer la figura de las constelaciones. No pretendamos
reconocerlas todas desde el principio. Comencemos por las cercanas a la
estrella polar (la Osa Mayor, Casiopea) de forma que la siguiente vez
podamos aprender alguna nueva a partir de las ya conocidas, y así
sucesivamente.
En ocasiones nos despistará una "estrella fija" brillante que no
aparece anotada en el planisferio. Se trata casi con seguridad de un planeta.
La posición de los planetas no viene indicada en el planisferio porque
va cambiando poco a poco. Para conocer su posición hay que consultar
alguna revista de astronomía o anuario que incluya su posición en un
planisferio para la fecha indicada. Tampoco, y por la misma razón, se
incluye en el planisferio la posición de la Luna.
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Planificando las
observaciones |
El planisferio no
sólo sirve para saber lo que hay en el cielo sino para planificar una
observación. Podemos preguntarnos por ejemplo ¿en qué fechas y a qué
horas está visible la constelación de Orión? Para ello basta con
localizar esta constelación en el disco inferior y situar la venta de
forma que permita verlo. Moviendo la ventana podremos calcular
aproximadamente las fechas en las que está visible, o incluso a qué
hora empezará a aparecer sobre el horizonte en una fecha determinada.
Si nos fijamos veremos que hay algunas constelaciones que son siempre
visibles, sin importar la hora ni la fecha. Son las llamadas constelaciones circumpolares.
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¿Y ahora qué? |
Cuando
ya conozcamos bien el cielo a simple vista el siguiente paso es empezar
a conocerlo con más detalle, ya ayudados por algún instrumento óptico.
Aunque la "tentación" es pasar directamente a un telescopio, y cuanto
más potente mejor, no es el mejor camino a seguir. Mejor seguir
ampliando nuestros conocimientos del cielo poco a poco, y en este
sentido nada mejor que unos prismáticos.
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