AGRUPACIÓN  ASTRONÓMICA COMPLUTENSE 
               

Noticia: llegada de la sonda Mars Phoenix a Marte
La sonda  Mars Phoenix  llegó a su destino en la noche del 25 al 26, aterrizando sobre la superficie de Marte . El objetivo de la misión es obtener muestras del suelo cercano al casquete polar marciano y tratar de aprender más sobre la existencia de agua en el planeta rojo. En particular el instrumental de la sonda obtendrá información que ayudará a determinar de averiguar si el planeta podría albergar vida o podría haberlo hecho en el pasado.


(la sonda muestra la superficie del planeta sobre la que ha posado pocas horas antes. Foto JPL-NASA) 

El camino hacia Marte

La sonda ha sido diseñada por el JPL de la NASA y partió desde cabo Cañaveral rumbo a Marte el 4 de agosto de 2007. El cuerpo principal de la nave pesa tan sólo 350 kilos y mide apenas 5.5 metros de largo con el panel solar desplegado. Durante estos 10 meses de viaje la nave ha viajado a 120,000 km/h utilizando un propulsor que utiliza hidracina como combustible. Durante este tiempo la "preocupación" fundamental de la nave ha sido mantener su instrumental en perfectas condiciones.

   
(la sonda situada sobre el cohete delta II 7925 que la propulsó fuera de la órbita terrestre. Foto NASA) 


El aterrizaje


Uno de las partes más arriesgadas de la misión, seguramente la más delicada, fue el aterrizaje sobre la superficie del planeta, llevado a cabo por un propulsor similar al que utilizó la nave Mars Surveyor en 2001. Es en esta fase en la que la mayor parte de los fracasos de misiones similares ha tenido lugar. Para amortiguar la velocidad de descenso la nave abrió un paracaídas de 12 metros de diámetro tras deceler por la fricción con la atmósfera hasta 1.7 la velocidad del sonido. El paracaídas se separó de la nave a aproximadamente 1 km de la superficie y fueron los propulsores los que se ocuparon de estabilizar la velocidad para el aterrizaje. Hay que tener en cuenta que todo este proceso se hace sin intervención de los técnicos de Tierra.  Las comunicaciones desde Marte  necesitan alrededor de 10 minutos para llegar a la Tierra, mientras que la fase de aterrizaje sólo requerirá 7 minutos.  Por ello, cuando los científicos del JPL recibieron la señal de aviso de la sonda indicando que se prepara para el aterrizaje, a 125  km sobre la superficie, en realidad éste ya había tenido lugar. 


(imagen artística reproduciendo el esperado aterrizaje)

Los centros que estaban esperando la respuesta de la Phoenix son los mismos que se han ocupado de sus comunicaciones durante todo el desarrollo de la misión: uno en Goldstone (EEUU), otro en Camberra (Australia), y un tercero en Robledo de Chavela, cerca de Madrid. Los tres constituyen la llamada Deep Space Network utilizada habitualmente para el seguimiento de las misiones de la NASA. Haciendo click aquí se accede a una estupenda presentación animada (en español) explicando las características de estos centros.

La situación se complicaba porque la nave Mars Reconnaissance, en órbita alrededor de Marte, había detectado la presencia de un pequeño tornado en el lugar previsto para el  aterrizaje, a 68 de latitud Norte y  127 de longitud oeste (en la tierra correspondería al noreste de Canadá, cerca del océano polar ártico)


(posición del mini-tornado "dust devil". Foto NASA)

Finalmente todo salio según lo esperado. Actualmente se encuentra evaluando su instrumental. Dos fases críticas de este proceso son la comprobación del correcto funcionamiento de los paneles solares y del brazo robótico encargado de recoger las muestras del suelo marciano.

Instrumentos a bordo

La nave lleva siete instrumentos científicos a bordo:

- Brazo robótico de 2.35 metros, capaz de escavar hasta medio metro de profundidad.

- Cámara adosada al brazo robótico que transmitirá imágenes en color del suelo y del hielo escavado.

- Analizador de gases: examinará el vapor de agua y otros gases liberados por las muestras de hielo.

- Microscopio para examinar las muestras

- Cámara que muestra los alrededores del lugar en el que se encuentra la sonda.

- Estación metereológica, que indicará los cambios de temperatura,  presión, humedad, etc.

- Cámara de descenso, que se espera aporte información geológica sobre el área de aterrizaje.



(la sonda dentro de la envoltura que la protege en el transcurso del despegue y aterrizaje. NASA )

Objetivos científicos de la misión

Entre las cuestiones que se esperan que el Phoenix ayude a resolver están:

- El origen del hielo que cubre gran parte del planeta a partir de la latitud 65  ¿es lo que queda de un antiguo océano?  

- ¿En algún momento del año marciano llega a encontrarse agua en forma líquida sobre la superficie del planeta? Si así sucede, aunque sea por peridos muy cortos de tiempo, la posibilidad de encontrar alguna forma de vida se incrementa. Para ello la sonda estará analizando de forma periódica el suelo durante varios meses determinando los cambios del hielo según avancen las estaciones.

De momento y nada más aterrizar la sonda ya ha enviado las primeras fotos de la superficie marciana:

 
(JPL- NASA )
Actualizado el 26 de mayo de 2008